Guía Esencial sobre Seguros Patrimoniales para Empresas
Los seguros patrimoniales son un pilar fundamental para la protección de cualquier empresa. Su objetivo es resguardar los activos físicos (edificios, maquinaria, mercadería) y la estabilidad financiera del negocio ante una amplia gama de imprevistos. A continuación, desglosamos las principales coberturas diseñadas para proteger el patrimonio de tu compañía.
1. Seguros Integrales de Daños Materiales
Estos seguros se centran en proteger los bienes físicos de la empresa ubicados en sus instalaciones.
a) Todo Riesgo Operativo (Property All Risk)
Es la cobertura más completa para los activos de una empresa. Funciona bajo el principio de "todo riesgo": cubre cualquier daño material que ocurra de forma accidental, súbita e imprevista, a menos que esté específicamente excluido en la póliza.
¿Qué protege? Edificios, maquinaria, instalaciones, mobiliario, mercaderías y otros bienes propiedad de la empresa o por los cuales sea responsable.
Ideal para: Empresas de mediana a gran envergadura que buscan una protección integral y simplificada en una sola póliza.
b) Incendio y Coberturas Adicionales (Multirriesgo)
Esta es la cobertura más tradicional y fundamental.
Cobertura Básica: Ampara los daños materiales causados por la acción directa o indirecta de fuego, rayo o explosión. También suele cubrir los daños por el humo y los gastos de extinción.
Coberturas Adicionales (Multirriesgo): A la póliza de incendio se le pueden añadir coberturas para proteger el patrimonio contra otros riesgos, tales como:
Hechos de tumulto popular, huelga y vandalismo.
Impacto de vehículos terrestres o aeronaves.
Daños por agua, inundación y otros eventos climáticos.
2. Seguros de Transporte de Mercaderías (Carga)
Protegen las mercancías durante su traslado, ya sea por vía terrestre, marítima o aérea. Son vitales para empresas que importan, exportan o distribuyen productos.
Pólizas por Viaje (Específicas): Se contratan para cubrir un único trayecto o embarque.
Pólizas Anuales (Flotantes): Son la opción más práctica para empresas con un flujo constante de envíos. Se contrata una póliza anual que ampara todos los viajes realizados, declarándolos periódicamente (por ejemplo, de forma mensual). Pueden cubrir tanto vehículos propios como de terceros.
3. Seguros Técnicos (Riesgos de Ingeniería)
Son pólizas especializadas diseñadas para cubrir los riesgos asociados a la construcción, el montaje y la operación de maquinaria y equipos.
a) Todo Riesgo de Construcción (TRC) y Todo Riesgo de Montaje (TRM)
Cubren los daños materiales que puedan sufrir una obra o un proyecto de montaje desde su inicio hasta su finalización.
b) Equipos Electrónicos
Protege contra todo riesgo de daño accidental, súbito e imprevisto a equipos de bajo y alto voltaje.
¿Qué cubre? Servidores, equipos médicos, sistemas de control industrial, equipos de telecomunicaciones, etc. Incluye daños por robo, impericia, cortocircuitos o causas externas.
c) Rotura de Maquinaria
A diferencia de otras pólizas que cubren daños por causas externas, esta se enfoca en los daños internos de la maquinaria.
¿Qué cubre? Daños súbitos e imprevistos por errores de manejo, defectos de material, cuerpos extraños, fallas en sistemas de lubricación, etc.
Ejemplos: Calderas, turbinas, generadores, transformadores, compresores, máquinas herramienta y líneas de producción.
4. Coberturas Complementarias Clave
Estas coberturas no suelen contratarse de forma aislada, sino como un anexo a las pólizas principales de daños materiales (como Todo Riesgo Operativo o Rotura de Maquinaria).
a) Pérdida de Beneficios (Business Interruption)
Es una de las coberturas más importantes para la continuidad del negocio. Si un siniestro cubierto (como un incendio o una rotura de maquinaria) obliga a paralizar la actividad de la empresa, este seguro compensa la pérdida de ingresos y cubre los gastos fijos (salarios, alquileres, impuestos) que se siguen generando durante el período de inactividad.